Nuestra cultura de vida

Somos una comunidad de cristianos que decidió seguir los pasos de Cristo en forma voluntaria. Nuestra vida y nuestro trabajo en común están impregnados por una cultura espiritual caracterizada por los siguientes momentos:

Oración y quietud: Todo ser humano es una creación que vive en la escucha y la respuesta. El origen del hablar y responder es Dios. La comunicación con Dios y su palabra nos revive constantemente. Es por eso que buscamos regularmente tiempos de quietud y oración y nos impregnamos del ritmo espiritual comunitario.

Agradecimiento: Vivimos en una actitud de recibimiento: “El agradecimiento es el guardián en las puertas del alma contra los poderes destructivos” (Gabriel Marcel).

Libertad: Nuestra vida está arraigada en la libertad que experimentamos como cristianos y como hijos de Dios. Desde ese lugar nos decidimos conscientemente a vivir comprometidos.

Hermandad:

Hermandad: Queremos aprender a relacionarnos como hermanos, respetando las diferencias del prójimo sin tener prejuicios.

Buena predisposición a la resolución de conflictos: Intentamos resolver conflictos en forma constructiva, ya que son una oportunidad de reconciliación mutua.

Compartir: Nuestra vida en comunión se basa en el compartir. Esto significa afirmar un estilo de vida personal limitado. Compartir significa dar participación a los demás en nuestras vidas, nuestro tiempo, nuestro dinero, nuestra experiencia y nuestra fe.

Hospitalidad: Hospitalidad significa para nosotros brindar a otras personas un hogar. Los encuentros son un enriquecimiento mutuo y pueden costarnos tiempo y dedicación. Para lograrlo es importante que los ambientes de las casas sean cálidos y acogedores.

Transparencia: Queremos ser correctos y rendir cuentas entre nosotros y hacia afuera de nuestro actuar, nuestras estructuras y nuestras finanzas.

Crecimiento: Crecer significa para nosotros ir madurando en la imagen que Dios tiene de nosotros. En la experiencia esta maduración incluye crisis y procesos dolorosos de cambios. La maduración impide falsas dependencias; la responsabilidad de cada uno no puede ser delegada. Cada voz auténtica ayuda al crecimiento comunitario.

Iniciativa: La comunidad vive de individuos motivados para servir en todo. Fomentamos el actuar independiente y responsable.

Festejos:

Festejos: Somos una comunidad a la que le gusta festejar. El ciclo de la iglesia es igualmente importante para nosotros como las festividades de todos los días. Los festejos, la belleza y la alegría van de la mano. Trabajamos con ganas y festejamos mucho.